domingo, 17 de julio de 2016

BELLEZA: DIY limpiador de brochas

Algo imprescindible en nuestra rutina de limpieza facial debe ser LIMPIAR LOS INSTRUMENTOS con los que nos maquillamos o realizamos cualquier tipo de contacto con nuestra cara.

Es muy común olvidarnos de limpiar las brochas, pero realmente importante. Nos aplicamos productos en la piel, una y otra vez, dejando las brochas al aire, de forma que les cae polvo, bacterias...y si ya tenemos algún problema cutáneo, como una dermatitis, conjuntivitis, acné, calenturas...podemos infectarnos una y otra vez a nosotras mismas.

Necesitarás:

1. Agua destilada, en su defecto agua purificada...y sino agua del grifo. Es mejor que no tenga cal e impurezas, pero no pasa nada porque sea del grifo.

2. Alcohol etílico

3. Suavizante de ropa


Yo utilizo un vaso, en el que pongo aproximadamente 4 dedos de agua destilada, uno de alcohol y poquito suavizante. Según tu recipiente añade más o menos cantidad, pero en esas proporciones.
¡COMENCEMOS!
1.Yo separo las brochas que son de ojos y cejas (diferencio lo que sea en polvo y crema), piel con base y coloretes. Los productos que llevan son distintos y necesitan distintos tiempos de lavado.







2. Las dejo metidas durante unos 15 minutos, moviéndolas para sacar bien los productos de las fibras. En el caso de las brochas de eyeliner o base de maquillaje a veces hace falta dejarlas más tiempo e incluso cambiar el líquido.

3. Cuando ya están limpias las aclaro con agua destilada, para retirar excesos o residuos.


4. Cuando ya las he limpiado y aclarado, las coloco sobre una toalla limpia y las dejo secar durante toda la noche. Las alterno, para que no se mojen entre ellas.











Yo limpio mis brochas, dependiendo del uso, cada semana o cada 15 días. Una vez al mes limpio todas en profundidad, aunque no las haya utilizado.

Debes tener en cuenta que estás aplicando un producto, si usas una brocha sucia contaminas el producto y además aplicas sobre tu piel algo que tiene microbios y producto viejo, que te podría generar una alergia. Además, si tienes algún granito o acné severo, terminas contagiando tu piel una y otra vez.



Así se queda mi agua después de lavar las brochas de sombras...¡¡y las lavo cada semana!!





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